
"Hace 10 años que no veía esto" fue la sentencia de Salazar quien para contar su tragedia hizo un breve alto en el afán de sacar con baldes los 25 centímetros de agua que inundaron su vivienda de madera .
Al igual que él, otras 50 familias del área combatieron al implacable torrente que a las 10 horas convirtió en ríos venecianos las calles Centenario, Ecuador, Nahuelbuta, 12 de Octubre, y 5 de Abril entre otras arterias.
"Un análisis del departamento de Obras Hidráulicas del MOP del periodo de retorno de este caudal señaló que lo que se vio no se registraba desde hace 20 años", comentó el director de la Dirección General de Aguas (DGA), Marcos Saavedra.
Fue tal la fuerza y la grandeza del cauce que en todo el trayecto por la avenida Gabriela Mistral desde Pedro de Valdivia hasta el Hospital de la Universidad Mayor, arrastró basuras y hasta trozos de madera. El puente por el cual los estudiantes de la Escuela Campos Deportivos cruzan a diario para asistir a clases, ayer estaba sobrepasado y unos metros más allá de la Avenida Andes el colapso terminó en el desborde definitivo en tres puntos vehiculares de la misma avenida y Javiera Carrera.
Los vecinos culparon del desborde a los inconclusos trabajos de entubamiento del canal y la falta de limpieza.
Pero esto no era más que la previa a lo que se vería en Labranza. El aumentado caudal del Gibbs alimentó al estero Botrolhue de tal forma que 1.500 familias vieron sus casas inundadas en pocos minutos. Los sectores Nueva Ilusión, Los Copihues y Padre Hurtado, además del sector Los Pinos donde están los comités Villa San Cristobal, Los Conquistadores, Villa Labranza, Villa Los Lirios y Villa Navidad debieron ser evacuados entre camiones municipales. Mientras que el conocido puente Zanahoria colapsada conforme pasaban los minutos.
Quedó sola
Claudia estaba sola en las puertas del Supermercado El Trébol. Valió sólo la pregunta para que rompiera en llanto: "Queríamos estar cerca todos y ahora estamos todos separados, mi marido quedó sólo en la casa inundada".
Sola con sus hijos debió irse a casa de familiares en Temuco, mientras que su marido se quedó en la anegada casa toda la noche . Ni la presencia de Carabineros e Investigaciones, que con sus móviles ayudaron al traslado de las familias, lo convencieron.
La Escuela Municipal del sector y el Cuartel de Bomberos fueron usados como refugio. Anoche la tensión hizo que pocos durmieran. El temor eran los saqueos que podrían ocurrir y el colapso del puente Pfeiffer, el único viaducto que todavía los comunica con sus viviendas.
Esta realidad local y la provincial fue analizada por la intendenta Barrientos: "Este es el temporal más grave de los últimos siete años".
La intendencia anoche estuvo en vela. Cinco helicópteros, botes a remo, lanchas zodiac y varios camiones siguen siendo usados para las evacuaciones, mientras que ya se pidió al nivel central recursos para paliar la emergencia.
Al igual que él, otras 50 familias del área combatieron al implacable torrente que a las 10 horas convirtió en ríos venecianos las calles Centenario, Ecuador, Nahuelbuta, 12 de Octubre, y 5 de Abril entre otras arterias.
"Un análisis del departamento de Obras Hidráulicas del MOP del periodo de retorno de este caudal señaló que lo que se vio no se registraba desde hace 20 años", comentó el director de la Dirección General de Aguas (DGA), Marcos Saavedra.
Fue tal la fuerza y la grandeza del cauce que en todo el trayecto por la avenida Gabriela Mistral desde Pedro de Valdivia hasta el Hospital de la Universidad Mayor, arrastró basuras y hasta trozos de madera. El puente por el cual los estudiantes de la Escuela Campos Deportivos cruzan a diario para asistir a clases, ayer estaba sobrepasado y unos metros más allá de la Avenida Andes el colapso terminó en el desborde definitivo en tres puntos vehiculares de la misma avenida y Javiera Carrera.
Los vecinos culparon del desborde a los inconclusos trabajos de entubamiento del canal y la falta de limpieza.
Pero esto no era más que la previa a lo que se vería en Labranza. El aumentado caudal del Gibbs alimentó al estero Botrolhue de tal forma que 1.500 familias vieron sus casas inundadas en pocos minutos. Los sectores Nueva Ilusión, Los Copihues y Padre Hurtado, además del sector Los Pinos donde están los comités Villa San Cristobal, Los Conquistadores, Villa Labranza, Villa Los Lirios y Villa Navidad debieron ser evacuados entre camiones municipales. Mientras que el conocido puente Zanahoria colapsada conforme pasaban los minutos.
Quedó sola
Claudia estaba sola en las puertas del Supermercado El Trébol. Valió sólo la pregunta para que rompiera en llanto: "Queríamos estar cerca todos y ahora estamos todos separados, mi marido quedó sólo en la casa inundada".
Sola con sus hijos debió irse a casa de familiares en Temuco, mientras que su marido se quedó en la anegada casa toda la noche . Ni la presencia de Carabineros e Investigaciones, que con sus móviles ayudaron al traslado de las familias, lo convencieron.
La Escuela Municipal del sector y el Cuartel de Bomberos fueron usados como refugio. Anoche la tensión hizo que pocos durmieran. El temor eran los saqueos que podrían ocurrir y el colapso del puente Pfeiffer, el único viaducto que todavía los comunica con sus viviendas.
Esta realidad local y la provincial fue analizada por la intendenta Barrientos: "Este es el temporal más grave de los últimos siete años".
La intendencia anoche estuvo en vela. Cinco helicópteros, botes a remo, lanchas zodiac y varios camiones siguen siendo usados para las evacuaciones, mientras que ya se pidió al nivel central recursos para paliar la emergencia.
1 comentario:
bueno es un problema de siempre,, necesitamos ayuda!!
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